EN LAS ARENAS DE ARRAKIS

miércoles, 14 de marzo de 2018

H.P. LOVECRAFT: EL SEÑOR DEL TERROR CÓSMICO SEGUNDA PARTE






H.P. LOVECRAFT: EL SEÑOR DEL TERROR CÓSMICO

SEGUNDA PARTE


Dedicado a mi amigo Miguel
Acevedo que ha realizado
valiosos aportes a los estudios
sobre el Oscuro de Providence.
 Leer al final reseña.

            En este punto nos parece prudente realizar un pequeño paréntesis para explorar las fases literarias del Profeta de las cosas terroríficas de Providence, para de esta forma comprender mejor como su narrativa fue evolucionando hasta convertirse en lo que conocemos como terror cósmico. Su obra se puede dividir sucesivamente en tres partes muy marcadas según la mayoría de los especialistas y a la que nosotros adherimos por ser más fácil su estudio (en este punto no existe un consenso absoluto, algunos plantean que en realidad la narrativa de Lovecraft se debe divide en cinco ciclos, los cuales se sostienen en proyectos o temas muy concretos, estos son: Onírico, Nueva Inglaterra, de las Civilizaciones Perdidas, de Randolph Carter y de los Mitos de Cthulhu), pero sin que exista un corte abrupto que separa una de la otra, más bien es un cambio sutil que se va gestando en el relato de horror, probablemente por la maduración de sus ideas narrativas y su pensamiento filosófico, recordemos que H.P. Lovecraft no tenía una educación formal y estructurada, era más bien dispersa, con diferentes horizonte o finalidades al mismo tiempo, que podían estar en contra posición muchas veces, esto lejos de ser un problema, le entregó una pluralidad de ideas que a largo plazo lo hizo tener concepciones  más profundas y reflexivas, que el común de las personas con una formación intelectual más formal.
Volviendo a su narrativa, la primera de estas fases literaria es conocida como puramente “Gótica” o como muy bien nos dice el propio Lovecraft en una carta a Elizabeth Toldridge escrita el 8 de Marzo de 1929, “…son mis obras poeanas…”, debido a la decisiva influencia de Edga Allan Poe en la construcción de mundos oscuros y laberinticos, creando una atmosfera de locura y simbolismos, como me hizo el alcance un amigo mío, cuando me dijo “siempre acecha la sorpresa espeluznante en el relato”, los elementos como antiguas mansiones o  grandes castillos se presentan para crear el ambiente siniestro, por supuesto no faltan las extensas praderas, profundos pantanos o espesos bosques lejanos y desolados, en donde la oscuridad simbolizada en la noche es la liberalizadora del mal. El relato siempre ésta circunscrito al misterio de la investigación para conocer la verdad más endemoniadamente inquietante como por ejemplo en el relato “The beast in the cave” (La bestia de la Caverna) de 1905. El punto flaco de esta narrativa inicial, es a todas luces la falta de profundización en la psicología de los personajes, pero que es totalmente perdonable en Lovecraft, ya que aún ésta experimentando su estilo literario.   


El segundo periodo que se empieza apreciar a partir del año 1920 aproximadamente es el conocido como “Onírico  o Macabro”, como nos dice Rafael Llopis en su libro “Los mitos de Cthulhu: H. P. Lovecraft y otros. Narraciones de horror cósmico”, el Oscuro de Providence solía definir este período de su creación como “…mis obras dunsanianas …”  En esta fase literaria, el Extraño de Providence explora los elementos trágicos del hombre atisbando los puntos de decadencia social y espiritual del sistema liberal e industrial, exponiendo como el individuo se ve asfixiado por este sistema de cosas, esto se puede percibir en sus relatos en la creación de paisajes de pesadilla, el lector es invitado a recorrer los siniestros mundos oníricos, tierras que están en la más absoluta oscuridad, con espacios laberinticos en los cuales los elementos de sueños pestilentes se hacen presente, pasando de la realidad al sueño sin fijar un límite exacto y tangible, se puede apreciar claramente la influencia decisiva de Lord Dunsany y también por su puesto de Robert W. Chambers, de este último escritor debemos destaca como  toma prestado los elementos progresivos y opresivos narrativos de civilizaciones antiguas y perdidas que a través de sus vestigios el protagonista se puede trasportar en este viaje onírico a conocer una verdad espeluznante e insondable, esto se palpa claramente en relatos como “The cats of Ulthar” (Los gatos de Ulthar) escrito en 1920 o en la que los especialistas catalogan como la más importante de este período por poseer todos los elementos oníricos muy bien definidos, me refiero a “He dream-quest of unknown Kadath” (La búsqueda onírica de la desconocida Kadath)  escrita entre 1926 y 1927, pero publicada tardíamente en 1943.  
Como he mencionado Lovecraft  en esta primera y segunda etapa será fuertemente influenciado por varios escritores, que el Extraño considera “imperdibles” y cimentadores en gran medidas de sus concepciones literarias, de hecho se veía a sí mismo como el continuador natural de estos, a tal punto que escribió algunas narraciones inspiradas en los escritos de esta “saga de literatos”, muchos de ellos transformándose en personajes de sus obras o fuentes de estas, siendo citados con profusión.


Edward John Moreton Drax Plunkett
Detengámonos para hondar un poco más en estos imperdibles escritores sacrosantos a los que H.P. Lovecraft tanto hace mención. El  primero de estos narradores inspiradores es sin duda  Edward John Moreton Drax Plunkett (1878-1957), más conocido por su título nobiliario, que dicho sea de paso le servía como seudónimo “Lord  Dunsany” (Edward en la práctica ostentaba el rango de Barón), este escritor que se hizo famoso en el siglo XIX por sus historias fantásticas, de reinos mágicos y maravillosos, con tramas muy sugerentes sobre libros de carácter profanos y prohibidos, es uno de los escritores que explora el poder del universo de los sueños como un elemento estético narrativo, probablemente estimulado por los trabajos de Freud. Lovecraft se siente fascinado por este autor al cual rinde homenaje en varias de sus narraciones, no solo nombrándolo como parte del stand de escritores herméticos sabedores de los secretos profanos, sino como parte del cimiento de su creación teológica como veremos más adelante, debemos comprender a Lord  Dunsany como una especie de profeta mistérico, algo muy parecido a lo realizado por los augures romanos capaces de informar sobre lo desconocido por voluntad de los dioses a creyentes como Howard Phillips.
Una segunda influencias en el Extraño de Providence fueron el poeta y pintor  William Blake (1757-1827) y el escritor Nathaniel Hawthorne (1804-1864), de estos escritores bebió sus construcciones mitologías y relatos de pesadilla, si bien marcaron con profundidad sus ideas, no fueron de su círculo de profetas malditos y corruptos, más bien tiene un grado menor en las ideas teológicas de Lovecraft, son una especie de guías en el oscuro camino del terror. Un escritor que si tiene las características de profeta de primer orden, todo un “Jeremías” en las ideas de terror cósmico es  el gran poeta y narrador romántico Edgar Allan Poe (1809-1849), el cual Lovecraft leía una y otra vez con obsesión, hasta transformar a este escritor en parte de los pocos iluminados conocedores de las verdades impías, como olvidar en este punto cuando inspirándose en el relato de Poe “Las Aventuras de Arthur Gordon Pin” realiza una continuación de la “idea esencial” de la narración, me refiero al sentido de la muerte como tragedia oscura e insondable, en la novela corta “Las Montañas de la Locura”, recordemos que el libro inconcluso de Poe nos advierte de la existencia de una tierra poblada por seres “blancos”, seres que representan la “muerte” inevitable, ese destino trágico del hombre del cual le es imposible huir, como también aparece representado en el personaje  Moby Dick en la novela romántica homónima de Herman Melville. Está verdad “blanca” terrorífica que se encuentra contenida en el territorio “ignoto” del Sur Antártico, en algún momento se desatará como una bestia y devorará todo el mundo de la vida a través del manto blanco de la destrucción, por esta razón Arthur  Gordon Pin expone el terror que se avecina, pero sin conocer a cabalidad la realidad a lo que se enfrenta. Lovecratf, toma la idea inicial de lo “blanco” terrorífico como dijéramos, para profundizar sobre este punto de la muerte, entregándole un sentido trascendental cósmico a través de la existencia de una raza salida de tiempos inmemoriales extraterrestre que esta presta a renacer nuevamente, Arthur solo encontró una parte de esta realidad, por ello no termino en la locura máxima, pero William Dyer,  el geólogo y protagonista de “Las Montañas de la Locura” sí, porque él pudo apreciar en toda su magnitud el terror desenfrenado que a guarda a la humanidad detrás de las palabras  “Tekeli – li”.
Arthur  Gordon Pin

Otro escritor que tuvo una fuerte influencia en el oscuro de Providence en su primer periodo, aún que no al mismo nivel de Poe, pero que si marco mucho su pauta teológica de terror, fue el periodista y narrador estadounidense Ambrose Bierce, y su obra el  “Diccionario del Diablo”, cabe decir que este escritor se volvió todo un mito  para Lovecraft y para un gran porcentaje de los lectores norteamericanos tras desaparecer en México durante la revolución, en las tierras del norte de este último país, guerra civil que dirigía el mítico Pancho Villa, solo como una anécdota, la película “Gringo Viejo” esta sostenida en el argumento de un Bierce que se unió a las fuerzas villistas para conquistar una hacienda - fortaleza, solo por el deseo de sentirse nuevamente vivo y fuera de las rutinas.
Uno de los escritores que va a marcar con más fuerza las ideas de Lovecraft y que se trasformara al igual que Poe en uno de los grandes profetas de sus concepciones teológicas cósmicas será  Robert W. Chambers (1865-1933), de este autor extrajo nada menos que la idea fundamental de su teología, la existencia de un libro impío llamado el Necronomicon, un texto primigenio y aberrante en el cual se sostuviera todo el andamiaje de la nueva  ciencia – mitológica – religiosa de su terror cósmico. Esta influencia encubo y desarrollo a partir de la lectura del cuento “The King in Yellow”, obra interesante desde el punto de vista estético y tremendamente sugerente en la percepción del terror como una construcción historicista -mitológica, la trama se sostiene a partir de un mito sobre un libro “inmundo”. Un comentario que debo realizar sobre esta obra, es una verdadera pena que este libro en la actualidad  se vea más bien como una lectura de museo, para especialistas e investigadores, que como una genuina obra narrativa terrorífica, ya que después de su lectura se puede comprender porque razón Lovecraft sentía tal pasión por esta, ya que posee el carácter vivencial del terror.
Ambrose Bierce 
Otro profeta menor es M.R. James (1862-1936), que tuvo una influencia en Lovecraft a través de sus cuento de fantasmas, en donde el concepto de lo “inevitable”, de lo trágico, adquiere un sentido grotescamente estético, muy inspirador si consideramos que todos los relatos de Lovecraft tienen un denominador común, el concepto del “espíritu fáustico”, siempre en sus finales queda la sensación de un mal que lo destruirá todo al mejor estilo del “Loco de la Gaya Ciencia”, que predica la muerte de todo como un acto de purificación del espíritu creador humano; y finalmente, tenemos a los escritores Algernon Blackwood (1869-1951) y Arthur Machen  (1863-1947). El primero de estos es de origen inglés, su vida es una verdadera leyenda construida como si fuera una novela de aventura, ya que siendo joven se trasladó a Canadá en donde trabajo de granjero y encargado de un hotel, en la región de Alaska fue minero y finalmente en la ciudad de Nueva York se hizo periodista. De regreso a Inglaterra inicio su vida literaria, escribiendo relatos de terror que se basaban en parte en su agitada vida, tuvo por su puesto un gran éxito, algunos investigadores creen ver que las ideas góticas y terroríficas del autor fue inspirada en sus creencias relacionadas con la organización secreta Golden Dawn. Lovecraft sentía una sincera admiración por este escritor, ya que gustaba de la peculiar atmósfera mágica de sus cuentos, el Extraño de Providence sentía por él una veneración de un maestro oriental de lo oscuro y terrorífico, por esta razón en su narración  “La llamada de Cthulhu” la inicia con una sugerente cita de su retorcido pensamiento “(Encontrado entre los papeles del difunto Francis Wayland Thurston, de Boston) “Resulta concebible pensar en la supervivencia de tales poderes y criaturas [...] una supervivencia de una época inmensamente remota en la que [...] la consciencia estaba manifestada. quizá, en formas y figuras que desaparecieron hace mucho ante el avance de la humanidad [...] formas de las que sólo la poesía y la leyenda captaron un fugaz recuerdo llamándolas dioses, monstruos, y criaturas míticas de todo tipo y especie…” El segundo escritor es otro de los sabios del horror según Lovecraft, ya que sus relatos nauseabundos y llenos de inquietantes visiones de pesadillas hizo al Oscuro de Providence navegar por las aguas que el tanto amaba, uno de los relatos que más lo marcaran de Machen será su novela corta “El Gran Dios Pan”, dios griego que Howard rendía un especial culto así que cuando escribió su narración “El horror de Dunwich”, tuvo una marcada atmosfera de terror al estilo de la novela de Arthur Machen, la influencia de un gran profeta en la tercera fase de la creación narrativa de Lovecraft, ya que lo alejo de sus relatos de estilo dunsanyano y lo puso en la senda de los Mitos de Cthulhu, a través de las ideas del escritor inglés, Howard dará forma a la siniestra Nueva Inglaterra y a la construcción de la teología – religión en que se basaría sus escritos.
Arthur Machen

Esta primera  y segunda etapa en la narrativa de horror de Lovecraft se puede definir como de aprendizaje de escritores que él los veía como maestros y profetas de lo que se avecinaba, nos referimos a la obra madura del Oscuro de Providence denominado “Los Mitos de Cythulh”, por esta razón encontramos una constante búsqueda de un estilo propio, realizando una serie de experimentos narrativos como sus relatos de corte dunsanyano, este período de maduración será la base para su tercera y decisiva etapa de escritor de horror.     
La tercera etapa en Lovecraft es el denominado periodo de “Los mitos de Cthulh” es evidente que en este tercer periodo, el Oscuro de Providence vertió toda su fuerza creadora, los primero relatos si bien eran respetables narraciones de carácter  gótica u onírica, no era lo que buscaba Lovecraft, él deseaba desarrollar toda una mecánica de pensamiento, una idea global y globalizante, por esta razón su tercera etapa estará marcada por una dialéctica constante entre el relato  de fantasía maravilloso o numinoso y la técnica como expresión constante del progreso infinitito del hombre, idea a la que se suscribía nuestro escritor con pasión. Detengámonos en esta contradicción tan estimulante y productiva en Lovecraft. Tenemos que nuestro escritor tenía la constante necesidad de exponer temas en su teología a través de una serie de narraciones en donde prima los seres cósmicos o del inframundo, seres que por sus características escapa a toda explicación racional, pero por otro lado, la narrativa de P.H. Lovecraft está sustentada por la idea de la ciencia como motor de conocimiento y esta última sostenida a su vez por el progreso indefinido que parece ser la idea central en la que está inmerso el positivismo de occidente de la época de Lovecraft. 

Alberto Camus
El extraño de Providence  se da cabalmente cuenta de esta dialéctica y la explota cual Hegel de las letras, ya que percibe la paradoja de la contradicción en la “idea”, en donde subyace el verdadero Leit Motiv  de su obra creadora, la especulación irracional, la fuerza pasional, aquella energía tan primitiva, pero a la vez tan nueva que conocemos como lo irracionalmente puro, la locura, el miedo, la risa en cierta medida la <<FE>> misma en la maravilla de la fantasía, estas fuerzas irracionales dan el verdadero sustento a la vida. ¿Cómo un hombre sabe que vive?, es la pregunta que debió realizarse Lovecratf, para responderla con la única respuesta capaz de satisfacer su mentalidad inquisidora, a través del miedo irracional a la muerte, en este punto podemos recordar la idea fuerza que subyace en la obra “El Extranjero” de Alberto Camus, en donde el protagonista se da cabal cuenta de la verdadera finalidad de su ser y la trascendencia real del hombre, una vez que es condenado a muerte. Es la misma idea que está presente en Lovecraft, los protagonistas se dan cabal cuenta de su existencia, cuando comprenden su insignificancia frente al cosmos, frente a fuerzas irracionales, debido a que por su característica no puede ser contrarrestada con el entendimiento y la esperanza.
En este juego dialectico, que lejos de incomodar a Lovecraft, lo estimula a su creatividad, es en donde inserta su nuevo mito, la verdad revelada por él, supremo Zarathustra de las nuevas realidades, un verdadero “Altazor” creador. El Mito de Cthulh, en la práctica es la construcción de una realidad religiosa – maravillosa, explicativa de la existencia del hombre en el mundo. Debemos tener presente que Lovecraft no cree que él sea un pontífice de una religión, él sabe que sus relatos son una construcción narrativa sacada de su imaginación, pero también conoce que esta nueva explicación que guarda algunos elementos de la ciencia, son más “ditirámbico” y “estimulante” que la verdad de las religiones establecidas, desde muy pequeño prefería un paganismo excitante a un  cristianismo frío y estructurado como lo comprendía él.
También se da cabal cuenta que la ciencia es un buen primer escalón, pero es impotente para dar una clara y satisfactoria explicación completa de la realidad humana, podemos decir, y citando a Llopis nuevamente “Es importante destacar que en la obra de Lovecraft lo racional y lo irracional conviven fraternalmente, de tal modo que la realidad (lo racional) en sus cuentos y novelas no necesariamente es independiente de lo irrazonable, ya que no son estadios evolutivos, sino conceptos que se acoplan.


Es en este punto crucial en donde se le aparece al Extraño de Providence el tema de la modernidad y la problemática de la “existencialidad”, una verdadera  tortura intelectual, ya que Lovecraft desea la estabilidad, lo concreto, aquello que le da sentido creador, no se puede jugar la carta de la “religión cristiana”, porque no cree, aún más tiene la más absoluta convicción de que “Dios ha Muerto” después de leer a Nietzsche, por tanto sería una total incongruencia intelectual desandar el camino del ateísmo puro y existencial, en una entrevista al más importante especialista en la vida y obra de Lovecraft, S. T. Joshi, este clarifica este punto cuando nos dice: “Lo único que me importa es la civilización", con esto se refería a un estado de la sociedad en que la expresión estética pudiera florecer y no hubiera un cambio radical de ella”, que le queda entonces, unirse alguna ideología “materialista”, no, por supuesto que no, para éste momento de la vida de Lovecraft, el mundo del marxismo, es la rebelión de las masa innobles, una ideología que guarda un concepto de igualdad social al cual él no está dispuesto a unirse, por ser un sincero defensor de los valores de la monarquía, ya que él ama la grandiosidad de una nobleza perdida, por eso desprecia todo el discurso socialista y comunista, como lo hace con el cristianismo, esta visión cambiara con los años y como sabemos al final de su vida tiene cierta concordancia con las ideas del socialismo norteamericano y los cambio realizados por el presidente D. Roosevelt.
Es en este momento de encrucijada donde decide construir su propio mito creacionista, esta nueva teología está sustentada en los hallazgos científico y en el pensamiento positivo, para luego adentrarse en realidades existentes, pero que por su misma naturaleza escapa a la explicación científica, pero no a la descripción, por esta razón los relatos de Lovecraft están llenos de una rica y vital descripción de los mundo oníricos de su teología, descripción que es el imán de la narración, lo fantástico por tanto se apodera de la narración de pie a cabeza, para terminar en la tragedia absoluta, por ser el hombre un ser pequeño e insignificante dentro del universo real.
La nueva religión – mitológica de Lovecraft es un proyecto totalmente artístico, en donde lo estético-mágico juega un papel fundamental para poder calmar esa angustia existencial de la modernidad, Lovecraft se siente encadenado por las fuerzas del mundo material, por esta razón libera su “alma” a través de la fuerza creadora de mundos. En la literatura del extraño de Providence las contradicciones  juegan un importante papel, como hemos mencionado, por un lado su sentido de escape, de libertad se satisface en la creación artística y por otro, hecha los cimientos de una nueva forma de ver la realidad existencial, a partir de las fuerzas irracionales, para llegar a la racionalidad explicativa, nuevamente en este punto se entrecruza con Nietzsche quien en su obra sondea la felicidad de sacudirse todos los elementos de la decadencia de la cultura occidental a través de limpiar el pensamiento de los parámetros de las ideas de Sócrates el “gran estafador” moralista y de la religión cristiana esclavista del espíritu creador, una vez rotas las cadenas, Nietzsche puede iniciar la construcción de su mecánica de pensamiento absoluto.
S. T. Joshi

En esta tercera etapa en la que ha entrado la creación de Lovecraft, este siente la genuina necesidad de construir un esquena estético – narrativo totalmente nuevo, que se sacuda de las ideas folclóricas del terror muy amaradas a los mitos cristianos aun, para el gusto del extraño de Providence, es en este momento que aparece The Hound es el primer relato en donde Lovecraft apuesta en hablar del libro inmundo llamado “El Necronomicón”, como antes hemos mencionado, a partir de esta narración comienza a dar forma y vida a su mito, con constantes entregas de información en forma de rompecabezas en sus relatos subsecuentes, con lo cual alimenta la imaginación del lector, además de estimular al círculo de escritores que comienza a participar de este esfuerzo teológico-narrativo denominado “Los mitos de Cthulhu”, ya que estos perpetúan el juego intertextual que apuntaban a fortalecer la atmósfera tanto arquetípica como de ritual genuino que sirve de fondo a esta mitología. 
Es así que Lovecraft nos comenzó a dar pistas de su Mito en los diferentes relatos, en el cuento  “La ciudad sin nombre”, publicada en 1921, por primera vez se refiere al árabe loco Abdul Alhazred como el primer hombre que puso por escrito las “verdades siniestras” del universo, obviamente este personaje no es azaristico, sino que tiene que ver con sus lecturas de las “Mil y una Noche” de su juventud y la importancia de lo fantástico que le daba a esta obra, recordemos que este Abdul Alhazred había sido su seudónimo en sus primeros poemas de niño, por tanto podríamos sospechar que en este juego narrativo Lovecraft se da cuenta que él mismo es una especie de Moisés, Muhammad o Jesucristo, una especie de profeta de las cosas herméticas, nuevamente el extraño está jugando a lo que el poeta chileno Vicente Huidobro menciona como una gran cualidad del escritor “ser un pequeño dios”.
Para darle fuerza a su mito, creo toda una línea histórica del innombrable libro, de esta forma, el árabe Abdul Alhazred es solo el primer eslabón de una consecutiva cadena de traductores como Theodorus Piletas quien lo tradujo al griego, que además le dio el nombre con el cual se conoce “Necronomicron”, para luego ser traducido al latín por Olaus Wormius, años más tarde el libro tuvo una traducción al inglés por un tal  John Doe (el hombre desconocido), finalmente se puede encontrar tres copias del libro, una en la Biblioteca Widemer de Harvard, otra en la Universidad de Buenos Aires y la última en la Biblioteca Imaginaria de la Universidad de Mistkatonic, en Arkham.

Es tan mágica la historia que el escritor canadiense Donalt Tyson, publicó en el 2004: “Necronomicon: The Wanderings of  Alhazred”, un muy interesante libro en donde el autor realiza una exhaustiva investigación de toda la creación y genealogía del libro maldito. Esta tan bien construida la narración del libro macabro que muchas personas han dado por hecho la existencia de este, aún más algunos escritores como es el caso del ya citado Donalt Tyson han escrito versiones del Necronomicron siendo fidedigno tanto a las ideas como a la construcción narrativa, participando de esta forma del juego de Lovecraft, ya que por un lado el texto del canadiense se apega fielmente a los relatos aparecidos en las diferentes narraciones de la obra de Lovecraft, y por otro lado, a la vez, es una obra independiente con lo cual cierra la idea que subyace en los escritos del extraño de Providence que su creación tiene vida propia.
La necesidad del Necronomicon en la obra lovecraftiana es vital, porque el juego en que cae Lovecraft en sus escritos tiene la necesidad de este libro creacionista, ya que es la columna vertebral en donde se sustenta todo el mundo fantástico – terrorífico del Oscuro, este texto crea los limites en los cuales las narraciones tanto de HP estarán circunscrita como la de su círculo, de esta manera el texto maldito sustenta como texto de fe las narraciones y al mismo tiempo entrega el curso fatal de los acontecimientos, de esta forma la obra completa de Lovecraft termina siendo parte de un solo cuerpo narrativo logrando el objetivo último que es la construcción de un mito creíble y realista a través de un macro cosmos construido por relatos pequeños que en la práctica son parte del todo en sí.

Uno de los puntos cruciales dentro de los nuevos términos religiosos creados por Lovecraft son Los Primordiales, base indiscutible de su mitología, que nacieron con la función literaria de ser el sostén de la narrativa del terror cósmico, estos seres tenían la triple función de ser un elemento estético, ser la negación del Dios cristiano, aquel Dios que a juicio de Lovecraft no tenía ningún basamento científico, mientras que estos Pimordiales se sostenían en la ciencia pura como principio cósmico creador, con esto habría paso a la tercera función de los Primordiales que eran ser una crítica a la civilización Occidental en este juego del cambio y lo estático, producto que esta estaba construida en una trilogía falsa a juicio del Oscuro de Providence, esté reprochaba la “Democracia” por ser el sostén a una “Rebelión de las masas” inconformes y despreciables habidas de legitimación a través del voto que le habría camino a una burguesía elitista y sin un horizonte claro, ya que carecía de los altos valores del héroe, en segundo lugar esta burguesía auto entronizada constituía su poder en la riqueza material dando todo conocimiento científico o espiritual como superfluo o sujeto a su idea de poder, con lo cual el materialismo sin vida se apoderaba de la existencia del hombre y en tercer lugar, se encontraba el sostén ideológico de esta carencia de vitalidad otorgada por la “moral” religiosa – filosófica o espíritu de rebaño en que estaba consumido el hombre, ya que cualquier aspiración a la verdadera libertad estaba coartada por las ataduras de lo aceptable socialmente.
Volviendo a la teología de Lovecraft y su círculo, el Extraño de Providence sabía perfectamente  lo que estaba realizando, ya que exploro la esencia de la creencia de la religión que es dar un sustento a verdades que el hombre no puede comprender y abarcar en su totalidad, cuáles serían estos problemas existenciales, muchos y complejos pero si los tuviéramos que reducir a pregunta sería: ¿qué es el hombre”, ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?, todas esas preguntas no tienen respuestas contundentes en las hipótesis que construye la ciencia, ya que esta vía de respuesta está más sujeta a las interrogantes que las respuestas mismas, como decía un profesor que me hacía clases en la universidad “más importante son las preguntas que las respuestas”, por tanto aquí entra a batallar la religión, cualquiera que esta sea, esta tiene la virtud de entregar respuestas categóricas y solidas a las diferentes incertidumbre humana. Bajo esta lógica los Primordiales y los Arquetipicos seres cósmicos creados por Lovecraft tienen la gracia de responder a las grandes interrogantes humanas.
 La mitología creada por el Oscuro de Providence, si bien es una creación absolutamente propia y por tanto de una originalidad indiscutible, posee rasgos comunes a la mitología griega clásica, recordemos que Lovecraft  en su niñez estaba enamorado de los dioses paganos griegos, por las formas de su relato estético y por la épica que se encontraba por debajo de los relatos homéricos o de Hesíodo, no por nada el niño Howard su segundo seudónimo literario había sido “Messala”, el de la ciudad de Mesina, o sea el que vive en el mundo clásico helénico. Volviendo a la construcción mitológica lovecraftiana y relacionándola con la helénica, podemos en primer lugar ver que los dioses o seres superiores presentados en los relatos de Lovecraft son criaturas de un origen cósmico extraterrestre que superan el origen del hombre en millones de años, son fuerzas que científicamente se pueden comprender, el problema es que la ciencia humana es incapaz de acceder a la verdad de estos seres sin entrar en la locura máxima. Estos seres en la religión de Lovecraft solo buscan responder en primera instancia al origen del universo, luego al destino trágico del hombre, ya que estos seres eran y son dueños de la tierra, hogar ancestral de la humanidad, por esta razón están irremediablemente condenada la raza humana, esta raza de seres superiores o dioses ven al ser hombre como una “hormiga”, un pequeño estorbo en su camino para recuperar lo que siempre fue de ellos, por esta razón, los hombres solo pueden presenciar su destrucción siendo incapaces de poder cambiar este destino trágico. Lovecraft en ningún caso carga a estos seres con una moral, o sea como buenos o malos, simplemente para él y como en la naturaleza: son y existen. La destrucción del hombre solo está inmersa en que estos ocupan su territorio, a nuestro juico aquí se encuentra el meollo del horror de Lovecraft, cuando los seres no presentan rasgos diabólicos o salvíficos, simplemente son criaturas que basan su razón de acción en la superioridad y la capacidad de lograr sus objetivos, aquí se puede apreciar el sentido helénico de la religión, los dioses sin una alta moral, sin una finalidad altruista y con un sentido trágico, como muy bien lo explica Nietzsche en “La Tragedia Griega” utilizan a los hombres en sus acciones y conflictos, trasformando al hombre en parte del juego de ajedrez de la Moira o Destino.
Para dar más sustento a su relato Lovecraft apela a un conocimiento primitivo de estos seres primigenios del cosmos, es así que generalmente las historias están sostenidas por culturas ancestrales o primitivas como los esquimales o las tribus africanas subsaharianas, de esta forma estos grupos culturales menos afectados por los conocimientos científicos son poseedores de esta verdad maligna, verdad que se trasmite a sus descendiente a través de conocimientos orales construyendo a partir de extractos el Necronomicon, es aquí donde entra el juego estético racista de Lovecraft, para él los blancos ingleses han perdido su capacidad de conocer esas verdades siniestra producto a lo “civilizado” que están, gracias a la ignorancia del conocimiento positivo y social, mientras que los grupos tribales de negros, indígenas o/ u orientales guardan en su genética los antiguos rituales a estos seres terroríficos en una culpa atávica profunda, como aparece en las obras Arthur Jermyn, El alquimista, La sombra sobre Innsmouth y El caso de Charles Dexter Ward, esta verdad es develada por una mente maestra y culta de los blanco, pero al enfrentar esta verdad no le queda más opción que la locura misma o la muerte liberalizadora. Por tanto, los grupos raciales que no se ajustan al patrón inglés o germano prusiano son los sirvientes de estos seres cósmicos de aquí les viene su “degeneración genética” como muy bien se comprende en la siguiente cita: “Era un ser repugnante, con pinta de gorila, unos brazos anormalmente largos que me parecían de manera inevitable patas anteriores, y una cara que irremediablemente hacía pensar en los secretos insondables del Congo y las llamadas de tam-tam bajo una luna misteriosa. El cuerpo debió tener peor aspecto en vida, pero el mundo contiene mucha fealdad…”


Contradicción a toda una escuela de detractores de Lovecraft que lo acusan de ser racista, no creo que estas visiones estéticas guarden un verdadero racismo, sino que muy por el contrario, pienso que el oscuro de Providence sentía una atracción genuina a toda cultura del mundo fuera de la inglesa, más aún el miedo a estas culturas le fascinaba al extremo de desear conocerlas y estudiarlas en profundidad, por esta razón la idea de August Derleth de que el racismo de Lovecraft era solo estético cobra más fuerza aun a medida que penetramos en su interior creador.   

Continuara.


INTRODUCCIENDONOS A
LOS ALTARES DE LA LOCURA

         El nuevo libro de Miguel Acevedo  “Los Altares de La Locura” es más que un simple homenaje al  desaparecido escritor norteamericano H.P. Lovecraft, a pesar que el termino homenaje aparece como parte del título original. Porque digo esto, pienso que Miguel  ha puesto más que sentimiento y pasión en cada uno de los apartados en que se divide el libro, él además a deseado introducirse en los recovecos más laberinticos  del pensamiento del Extraño de Providence. Este ejercicio intelectual supera el sentimiento y entra en el ámbito de la racionalidad especulativa, por esto creo que nuestro autor antes de escribir, especulo, analizo, realizo una conversación entre él y su yo interno, este ejercicio de pensar, dio como fruto un estudio sobre Lovecraft y el mundo que lo rodea,  y lo siguió rodeando.
            El mérito de Miguel no es poco, ni simple, aún que eso parezca a simple vista, por que introducirse en la mente de un genio, es un ejercicio ardoroso y complejo, y se vuelva más cuando  se debe poner por escrito. Rescatamos de este libro la honradez y altura del escritor, que sin temor a la crítica liviana y superficial, realiza una temeraria, y tiene que ser muy temeraria en estos tiempos para defender la obra y la vida de un hombre que es cuestionado por su supuesto racismo, por defender por algún tiempo la obra de Hitler, como si en su época esto no fuera el pan de cada día





8 comentarios:

  1. Mi estimado, gracias por dedicarme tu artículo sobre nuestro querido profeta de Providence.
    Con respecto a mi humilde libro, leí y releí bastante para prepararlo, e intenté de que los textos tuvieran el aspecto de ensayos, sin desmerecer las crónicas que tanto me gustan. Pero quería que este libro tuviera más densidad, por llamarle de alguna forma. Pienso que las criticas contra Locecraft van a arreciar, sobre todo en USA. Y quizás también en Chile, con gente tan buena para abrazar cualquier corriente de moda. Pero finalmente, el tiempo borrará todos los ataques, y la obra de HPL seguirá brillando, nuestra estrella negra, imperecedera.

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  2. Miguel

    Dedicarte el texto lo tienes bien merecido, has dedicado buena parte de tu vida a escribir sobre la "estrella negra" como tu bien dices, con relación a tus texto tienen inspiración, pasión y análisis, que esta más allá de solo el gusto por un escritor. Como te habrás percatado esta es la continuación de el estudio de la obra de Lovecraft, solo fata la tercera parte y final, espero tener vida para poder terminarla. gracias por tu comentario.

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  3. Mi estimado, te quería hacer una crítica absolutamente constructiva: creo que debes tener un poco más de cuidado en las formalidades de la escritura, con los nombres de Ambrose Bierce o August Derleth, o con expresiones como leit motiv.
    Eso era.

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  4. Estimado, te recomiendo mucho este texto, la traducción reciente al español de un ensayo de Joshi.
    https://islasdepapelytinta.com/2018/01/31/traduccion-introduccion-de-an-epicure-in-the-terrible/

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  5. Lo imprimi y lo voy a leer, luego te comento

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  6. Quiero mencionar que es increíble como impacta este autor a las nuevas generaciones. En la unidad de Terror y fantasía de mis clases, los chicos, con el único autor que engancharon fue Lovecraft, incluso uno de ellos empezó a buscar textos por su cuenta y ahora está escribiendo, con bastante talento, sus propias historias de terror. Lovecraft vive!!!!!!

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  7. Excelente, esa es la inspiración que el viejo de Providence siempre quizo, crear en el lector el deseo de seguir con el circulo de terror, mis más sinceras felicitaciones por aquellos logros, por cierto Miguel nos sugiere un texto de Joshi, lo estoy leyendo y es extraordinario.

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