EN LAS ARENAS DE ARRAKIS

domingo, 30 de octubre de 2016

DESENMASCARANDO A JORGE BARADIT



Imagen que desea relacionar a O'Higgins
con  Pinochet de forma mal intensionada

DESENMASCARANDO A  JORGE BARADIT

10 BUENAS RAZONES PARA NO LEER

HISTORIA SECRETA II
PRIMERA PARTE



Nuevamente el intrépido investigador y no – historiador Jorge Baradit nos sorprende para mal con un libro de historia de pésima calidad, nos referimos a “Historia Secreta de Chile II”, que sería la continuadora de la saga sin hilo conductor de Historia Secreta de Chile I, pensamos erróneamente que las tergiversaciones, falacias, generalizaciones alegres y derechamente mentiras vertidas en el primer libro de esta ya coleccionable obra bastaría para que el diseñador dejara la pluma de la investigación a gente realmente capaz de realizar un trabajo serio en el área de la historia, pero no fue así, muy por el contrario nuevamente vuelve a la carga con un libro que, además de tener los mismos vicios que el primero, es mal intencionado, dado que crea confusión sobre los verdaderos hechos históricos, además de estar sostenido en la copia descarada de otras obras históricas y literarias, que sería la base fundamental de su “increíble trabajo de investigación y análisis histórico”.

Jorge exponiendo  sus ideas en el canal nacional

El primer libro produjo una tremenda polémica por la falta de rigurosidad y la carencia casi total de bibliografía para sostener los argumentos falaces que se vertían. Para este segundo libro, Jorge inició su trabajo con una especie de tributo a los historiadores de izquierda al decir “Este libro se cimenta sobre el trabajo de muchos que investigaron y revisaron las fibras de nuestra historia cuidadosamente, es de ellos el mérito. La bibliografía de este volumen es además de un homenaje una lista de lectura sugerida” (p 10)   como lo son Julio Pinto y Gabriel Salazar, además de incluir a Alfredo Jocely – Holt,  una especie de disculpa pública por tomar y tergiversar las tesis de estos historiadores en su libro anterior (y en este también), con una clara intensión de suavizar las asperezas con los jóvenes historiadores de izquierda, quienes fueron la punta de lanza para desenmascarar las mentiras escritas por nuestro diseñador y rescatar el concepto de disciplina seria que es la historia, casi un giño de ojo se podría decir, que no tuvo el efecto esperado por el autor, debido a que las críticas no se hicieron esperar mucho, ya que su nueva obra no fue mejor que la anterior.

Jorge, que desea presentarse como un investigador serio, de izquierda y totalmente contrario al sistema imperante como mencionamos antes, por lo que  parte su introducción con una crítica mal intencionada hacia los que enseñamos historia y c. sociales en los colegios, nos acusa de todo, mentirosos, tergiversadores y ocultadores de la verdad, al servicio de las elites de poder “La historia que nos contaron en la escuela hace veinte o treinta años está plagada de omisiones y tergiversaciones acomodaticias, que esconden lo inconveniente y pulen lo demás como un pedazo de mármol muerto e inamovible. Pura esquizofrenia” (p 9),  se puede apreciar una seria acusación hacia la enseñanza formal de la historia  y probablemente tenga algún asidero en relación a los planes y programas, la formación docente y el acceso a la nuevas investigaciones por parte de los profesores y profesoras de historia. Pero esta crítica al momento de leer el texto se diluye como arenas entre los dedos, ya que el lector espera alguna solución a estos problemas y lo que encuentra en el libro son mentiras, tergiversaciones, generalizaciones alegres y copias de otros libros que hace el autor en forma inescrupulosa y escandalosa dicho sea de paso, esperando que todo lo que dice sea tragado por el lector gracias a su clara capacidad de relatar escenas sangrientas, más dignas de una mente distorsionada que de un investigador, o sea, de todo lo que acusa a la educación formal de la historia.


Salfate se ha hecho famoso por las teorías de conspiración en `
programas de farándula es un gran seguidor de Jorge,  

Pero además el que realiza esta crítica en contra del profesorado es UN DISEÑADOR que nunca ha estudiado pedagogía, que no ha pasado por un aula donde se enseña historia en la universidad, ya que es un autodidacta, piensa que leyendo, si es que lo hizo, algunos libros de historia al azar, puede soberbiamente dictar catedra a personas que han dedicado su vida y esfuerzo al estudio y la enseñanza de una disciplina noble e intelectual, cualquiera sea su postura política o escuela historiográfica, me parece ridículo, por decir lo menos que él crea que tiene ese derecho de denostar a otros en su labor pedagógica. Pero si tomáramos sus críticas en serio, cuál es la solución que nos da Baradit en su libro para mejorar la educación de la historia y que no contravenga el concepto de PEDAGOGÍA y HECHOS HISTORICOS, muy poco, ya que lo que no es mentira, es ficción sangrienta.  

 Para defender su trabajo de narración - ficción, Jorge ha llegado al paroxismo, al decir que los historiadores le tienen “envidia” por su éxito, quisiera hacer presente que los historiadores y profesores de historia no le tenemos envidia a un hombre que peca de ignorancia contumaz, que su intelectualidad se reduce a páginas de internet y que sus relatos tienen todo menos de históricos, y ya que nuestro no – historiador gusta del género de la historia debo decir que ha habido muchos como él, gente sin escrúpulos que han dedicado tiempo para escribir absurdos textos de historia que han sido olvidados muy rápidamente, los romanos para hombres ensoberbecidos en su victorias militares tenían una oración “recuerda que eres mortal”, si Jorge recuerda que hoy existe el éxito y mañana ya no, y esos mismos que estimulaban tu trabajo sin peso intelectual y te defienden en los foros de internet con frases muy rimbombantes pero sin fuerza argumentativa como tus libros,  serán los mismo que te den vuelta la espalda cuando ya tu trabajo “no sea fenómeno de ventas”, cuando no llenes los bolsillos de ellos, cuando ya no los entretengas, cuando seas lo que siempre fuiste un fraude como escritor de historia.



El prólogo de este libro, al igual que el anterior, está lleno de una serie de pobres afirmaciones tomadas al azar, como decir que Gabriela Mistral  era lesbiana, hecho que es una teoría y que no está probada, aunque en honor de la verdad no nos importaría en lo más mínimo ya que los que amamos su poesía y sus ensayos poco nos importa su inclinación sexual, si fuera completamente cierto aquello. Que los soldados que tomaron el Morro de Arica estaban muertos de miedo, y probablemente algunos lo estaban, tampoco nos importan aquello, lo importante es la gesta y determinación de un pueblo y no el estado de ánimo natural de los hombres en una batalla. Jorge quiere terminar con un broche de oro, con las palabras del ex presidente Salvador Allende  en su último discurso “<<la historia es nuestra y la hacen los pueblos>>” y la pregunta que cabe realizar es si Salvador Allende con su tremendo peso intelectual y sus ideas socialista marxistas hubiese aprobado un libro indigno por su carencia de inteligencia y por su peso según el número de ventas, creo que no, porque la historia la hace los pueblos y no los vendedores de humo para las empresas editoriales.


Toma del Morro de Arica

Pero no sigamos navegando por las ideas anti sonantes de nuestro ilustre diseñador y comencemos a analizar como corresponde su libro, desde la metodología de la investigación histórica, desde los hechos, la bibliografía y las teorías, y veamos cómo se derrumba este castillo de naipes, tan mal construido.



1.- ¿Es Bernardo O’Higgins el Libertador de Chile?

Bernardo O'Higgins según "El Mulato"  Gil  


Jorge inaugura esta serie de relatos sin un sentido histórico y basado en la terrible tesis del complot “…por la élite dominante. Es ahí donde se ha producido la instrumentalización, el cálculo político y la omisión” (p 11), con una pregunta tendenciosa, esta es si será o no Bernardo O’Higgins el libertador de Chile con la intensión clara de atraer al lector a una verdad “secreta”, que nunca se ha mencionado antes, pero a medida que el lector se introduce en las especulaciones más fraudulentas de los hechos históricos, puede apreciar que no responde nunca en forma tajante y contundente a la  pregunta inicial.

            Como ya se nos ha hecho costumbre observar en los pobres textos de historia de Baradit, nuestro diseñador inicia su recorrido con una mentira trasformada en sentencia de verdad: “En nuestros libros y láminas de infancia, Bernardo O’Higgins no era ese hombre bajito y rechoncho, de rostro colorado y manos pequeñas que describen las crónicas de la época, sino un kriptoniano” (p19), en primer lugar, nuestro investigador está dando por hecho que los retratos realizados por “el mulato” Gil en la persona de Bernardo O’Higgins son en sus más mínimos detalles exactos, aun cuando los especialistas reconocen ciertos cambios que el pintor realizaba en sus obras pictóricas, a pesar de trabajar muy bien los claros oscuros, las simetrías corporales y las manos (cuestión muy difícil en un retrato), además de su gran capacidad de introducirse en la psique de sus retratados, también debemos decir que tenía la tendencia de hacer más pequeños y gordos a sus retratados, cosa que cualquier estudioso de pintura chilena sabe (Leer Historia de la Pintura Chilena). Por tanto, junto a los retratos es necesario revisar que dicen personas que conocieron a Bernardo O’Higgins y lo describieron como la inglesa María Graham en su libro “Diario de mi residencia en Chile” que lo describe como más bien delgado pero corpulento, de estatura media, tez clara y pelo rojizo como sus ascendentes irlandeses, “un hombre educado que manejaba perfectamente el inglés, español, latín, y mapudungun, además de ciertas nociones de griego” o lo expuesto por Thomas Alexander Cochrane en sus “Memorias”, al describir a “O’Higgins de estatura media, tez muy clara, cara rosada, pelo rojizo y corpulento, muy educado e inteligente”, efectivamente no era un “Superman” como irónicamente dice Jorge, pero tampoco el adefesio que desea que imaginemos, además del hombre torpe y negligente que describe una y otra vez hasta la saciedad, con un odio poco disimulado, toda una postura pública ficticia, ya que cree que ser socialista implica odiar a O’Higgins.




Es entretenido como Baradit teje una trama de teleserie venezolana sobre la relación de Bernardo O’Higgins con su padre Ambrosio O’Higgins al señalar que. “…de Luke Skywalker enfrentándose a su padre, quien había sido virrey del Imperio.” (p 20), pero si bien el relato es entretenido no es verdadero en absoluto, todos los biógrafos (todos) sosteniéndose en cartas, testimonios, relatos, diarios de vida, documentos oficiales afirman que Bernardo apenas vio un par de veces a lo sumo a su padre durante toda su vida, su relación fue distante y fría, otros hombres tomaron el papel del símbolo paterno en el niño como el padre franciscano Francisco Javier Ramírez que Bernardo llamaba cariñosamente “Taitita”, pero aún más, cuando Bernardo regresó de su viaje por Europa don Ambrosio ya había muerto  (18 de marzo de 1801) así que era literalmente imposible el enfrentamiento entre ambos.

Como Jorge desconoce las complejidades de las dinámicas de la historia realiza una simplificación de los hechos de la emancipación de la manera más grosera y torpe que pudo, haciendo un sinfín de temerarias aseveraciones como: “El chileno, encabezado por Carrera y apoyado por O’Higgins que fracasó en Rancagua y se desbando, y argentino, liderado por San Martín, al que O’Higgins se unió luego de huir a Mendoza tras el Desastre de Rancagua, y que no tenía NADA que ver con el anterior” (p 21). Con lo cual, de una plumada desecha los complejos problemas que hubo en el proceso de emancipación de Chile como las querellas  entre las ciudades de Concepción y Santiago, las luchas de poder de las grandes familias coloniales y su postura frente al movimiento, las ideas políticas y económicas de la elite criolla, la influencia ideológica de Francia, Estados Unidos o Inglaterra, en otros términos generales para Baradit la independencia es una caricatura simple.

Pero incluso en esta caricatura, el autor comete unos errores garrafales como exponer que el movimiento emancipador de Chile tuvo su fin en la batalla de Rancagua, o sea, todo el movimiento de independentista de Chile se terminó abruptamente por arte de magia  y dieron paso a uno totalmente nuevo que vendría siendo al proceso emancipador argentino, que además no está dirigido por los caudillos del gran Buenos Aires, sino por la persona de José de San Martín. Con esta aseveración se hecha al bolsillo la compleja trama política de las Provincias Unidas y el gran Buenos Aires, desaparecen todo los políticos y caudillo de la independencia de Argentina, podrías calificar esto de una alegre y simple síntesis.




Ricardo Levene un historiador admirado por
             Jorge Baradit, sus teorías las da por verdad 

Pero esta teoría no es de nuestro investigador si no de los historiadores argentinos Ricardo Levene y a Tulio Halperin, pero como es costumbre ya en Jorge bien deformada para que se ajuste a sus retorcidas ideas. Estos historiadores argentinos nos exponen que San Martin jugo un papel determinante en la emancipación de Chile, pero uno segundario en el de Argentina, que la emancipación de Chile era un plan preconcebido desde las elites del Gran Buenos Aires, para rechazar una invasión realista por parte del Marques Andrés de Abascal Virrey del Perú, que ya lo había intentado desde Bolivia (Alto Perú) en varias ocasiones sin éxito.

 Según estos historiadores la genialidad de San Martin fue implementar un plan de reconquista de los territorios que habían ya realizado su movimiento independentista como es el caso de Chile y de esta manera trasformarse en el gran libertador de toda América latina. Pero la postura de estos historiares argentinos no es la idea más extendida dentro de la historiografía en Argentina, muchos historiadores socialista critican esta postura por ser “Nacionalista” y “profundamente chuvista”, ya que no se ajusta a la realidad del proceso de emancipación y a los hechos históricos reales, en otras palabras una interpretación más del gusto de algunos argentinos de la década del 30’ y 40’. Esas son las teorias que nuestro investigador nos desea hacer pasar como una verdad histórica, sin contrastar las fuentes, solo que aceptemos de buenas ganas las ideas de dos fanáticos nacionalistas argentinos.

Luego como si la torpeza fuera poca inicia sus aterradoras aseveraciones sin sustento en los hechos como “En esos años había dos grandes imperios peleándose el dominio de los mares: España e Inglaterra” (p 22), España desde la época de Felipe III “El rey Planeta” no era una potencia de primer orden, las reformas realizadas por la casa de los Borbones habían llegado a levantar el imperio sobre todo dúrate el reinado de Carlos III siglo XVIII, pero las torpes acciones de su hijo Carlos IV y el surgimiento de una poderosa Francia revolucionaria volvió a sumergir a España a su papel de segundona, sobre todo después de perder casi toda la marina en Trafalgar contra los ingleses, que dejó a Inglaterra dueña de los mares a partir de 1808, por lo tanto, de qué duelo habla Baradit, ya que  Inglaterra ganó el duelo a España y Francia juntas antes de iniciarse el proceso independentista en Hispanoamérica.


Jose de San Martín
Verdadero Libertador de Chile Según Jorge

Pero Jorge no contento con lo antes expuesto vuelve a la carga sobre el origen masón de la Logia Lautaro, pero los historiadores como Gabriel Salazar, Julio Pinto, Jaime Eyzaguirre, Correa, entre otros tantos, por no decir todos, a partir de las fuentes reconocen que la Logia Lautaro NO ERA MASONICA, que parte del No, no se comprende para Baradit.

Pero sigue,  cuando expone que “José de San Martin, al parecer ya con esa información, y antes incluso de la derrota de O’Higgins y Carrera en Rancagua, se instalaba como gobernador en Mendoza e iniciaba los preparativos para invadir Chile. Sí: invadir Chile” (p 23), analicemos la idea que está detrás de esta aseveración, nuestro diseñador desea hacernos creer que existía un estado llamado Argentina y otro llamado Chile y que el primero se aprestaba para invadir al otro, que lindo cuento de hadas, pero antes de hacer esta afirmación debemos preguntarnos si existía una conciencia de estado en Argentina y Chile, los historiadores serios de ambos países reconocen que no y que pasará mucho tiempo para que esta se conforme, lo que existía era la idea de la “patria chica”, el amor por la tierra y su cultura local, pero además está demostrado que Chile como estado solo aparece en 1818, mientras que Argentina en 1820, por tanto de que países está hablando, lo que se estaba produciendo en los territorios de las Provincias Unidas era la necesidad de conjurar el peligro realista desde los territorios de Chile, para luego liquidar el Virreinato del Perú, bastión realista en América del Sur.

Jorge continua con sus aseveraciones temerarias cuando nos dice: “Las provincias Unidas de la Plata eran el último reducto independiente que quedaba…” (p 26), en este punto historiadores desde México hasta  Chile no estarían de acuerdo, existían territorios en el Virreinato de Nueva Granada en mano de los partidarios de la emancipación de donde se inicia el proceso de emancipación más grande e importante encabezado por Simón Bolívar.

Según nuestro investigador, el Ejercito Libertador de Los Andes se habría desplazado a Chile por dos pasos cordilleranos “Las tropas cruzaron por dos pasos diferentes. Luego de más de treinta días agotadores…” (p 27) pero como lo acreditan las fuentes no fueron dos los pasos, sino que las tropas cruzaron por una serie de lugares en Copiapó, La Serena, el Cajón del Maipo, Curicó, Coquimbo y Aconcagua, con la idea de impedir a los relistas poder enfrentarse a un único frente y lograr que se desmembraran estas fuerzas, como así ocurrió. Pero como Baradit no maneja esto, él solo se informó de dos que imagino se refiere a Uspallatas y los Patos, aun cuando él no los menciona.
Cruce de los Andes

En el primer libro de esta saga, nuestro no – historiador aseguraba que los españoles estaban en Chile, pero en esta nueva saga reconoce el error de la primera y expone que eran tropas Chilotas y Valdivianas, pero aún se le olvidaron las de Concepción y Chillan, además de los demás grupos de realistas de esta tierra.

Cuando el capítulo se refiere al gobierno de Bernardo O’Higgins, lo inicia con la aseveración de que la elite santiaguina tenía un odio no por temas políticos o rivalidades entre Santiago y Concepción, sino porque O’Higgins les quitó los títulos de nobleza y afírmense: “los mayorazgos”  “Director Supremo, ordenó el fin de los títulos de nobleza, escudos de armas y mayorazgos” (p 31), para el conocimiento público y también de nuestra celebridad Jorge, O’Higgins durante su gobierno abolió los títulos de nobleza porque eran incompatibles con una república y creó la orden al mérito, hubo unos cuantos “nobles” que se enojaron y hablaron mal en alguna tertulia del Director Supremo, pero no produjo una conmoción nacional, ya que eran pocos los ciudadanos que ostentaban esos títulos, o sea, no fue causa del supuesto odio, con relación a los mayorazgos, estos  NUNCA y deseo hacer mucho énfasis en este punto, NUNCA O’Higgins pudo terminar con los mayorazgos como alegremente Baradit dice.

Pero las torpezas continúan, después nos dice “…los progresistas en 1829, la primera intención fue traer de regreso desde Lima a O’Higgins para que encabezara un gobierno totalitario y represor, pero fue Portales quien se opuso…” (p 31), me imagino que esta idea la obtuvo después de leer a Julio Pinto y Gabriel Salazar, pero la deformó bastante,  claro está, ya que me imagino que Baradit quiso decir dictatorial y no totalitario (ese término se usa cuando es una ideología política la que domina todo el espectro político como el nacional socialismo alemán). O‘Higgins era admirado por una parte de los vencedores de Lircay, me refiero a los o’higginistas, sobre todo de la elite de Concepción, y ellos deseaban que volviera para restablecer el orden, pero los otros grupos como los estanqueros y pelucones no. Dudo mucho que Bernardo O’Higgins hubiera compartido las ideas de los conservadores chilenos, ya que el viejo general era más bien de espíritu liberal como lo atestiguan todas sus cartas y escritos y la mayoría de sus biógrafos, incluso tuvo excelentes relaciones con Andrés de Santa Cruz, por lo que no hubiera durado mucho en el poder después de su supuesto regreso.



Para concluir y como si no hubiera dicho suficientes estupideces termina diciendo “Nos legó nuestro primer documento constitucional” (p 31) por el gobierno  de O’Higgins, pero entonces los documentos constitucionales que se inician en 1811 conocidos como Reglamento para el Arreglo de la Autoridad Ejecutiva Provisoria de Chile, luego en 1812 se creó el Reglamento Constitucional Provisorio, para luego en 1814 el  Reglamento para el Gobierno Provisorio, en el gobierno de O’Higgins se crearon las Constitución Provisoria para el Estado de Chile de 1818, estos no fueron Constituciones, sino una especie de “chiste” según el criterio histórico de Jorge y la única Carta Magna valida sería la Constitución Política del Estado de Chile de 1822, por lo tanto, se le sugiere a los profesores de Historia del Derecho que cambien sus planificaciones y las adecuen a las revolucionarias ideas de Baradit. .      

Para terminar nunca nuestro diseñador logra demostrar que O’Higgins no fue el libertador de Chile, pues sus pobres argumentos quedan sin fuerzas por las falacias y mentiras que dice una y otra vez, tampoco nos queda clarificado si fue un dictador o no, ya que sus sustentos para esto fue la celebración que se hizo del fusilamiento de José Miguel Carrera en Argentina, claro está que Baradit no menciona que José Miguel estaba involucrado en una bestial guerra civil y que era responsable de varios desmanes, ejecuciones sumarias y pillaje, y que su muerte también la celebraron campesinos y pequeños propietarios en Argentina cansados de sus correrías. Y el otro antecedente que nos da es el asesinato de  Manuel Rodríguez, íntimo amigo de la familia Carrera y ferio opositor de O’Higgins, que ingreso en el palacio de gobierno e insultó públicamente al nuevo gobierno, que fue arrestado y asesinado, pero que nunca se ha encontrado ninguna prueba que afirme sin lugar a duda que O’Higgins ordenara el asesinato y que son teorías las que sustentan este punto más o menos confiable, sobre todo por el rostro romántico que se le dio a Rodríguez posteriormente. Deseo hacer una salvedad, esto es que no siendo partidario de Bernardo O’Higgins, creo que insultar e injuriar gratuitamente a un hombre como a este último, a quien le toco vivir un periodo confuso y complejo es algo que no se puede aceptar.



2.- Terremoto de 1960, Un Sacrificio Humano en Puerto Saavedra.

Terremoto de 1960, Ciudad de Valdivia

            Este segundo capítulo de “Historia Secreta”, es en realidad una crónica de tipo policial, un sensacionalista episodio que trata sobre el asesinato ritual de un niño, que por más que Baradit lo exponga de forma sádica, revestido de los colores más exagerados, al terminar su lectura, la pregunta que uno se realiza es ¿qué tiene de revolucionario en la historia de Chile?, ¿el acontecimiento cambió las mecánicas de la historia?, ¿hubo una revolución en los estudios sobre la temporalidad histórica o en las trasformaciones a largo plazo?, ¿las interpretaciones de los hechos históricos no serán lo mismo después del relato del asesinato de un niño?. En materia de pedagogía, si esto se enseñara en un aula, ¿tendría una importancia en las habilidades o conocimientos del alumnado?, todas las respuestas a estos cuestionamientos serían un NO categórico, el hecho, por muy doloroso, trágico y cruel, solo se anotaría en la historia de los crimines bestiales de un Chile que tiene como país un largo repertorio de estos acontecimientos por desgracia.

            Qué busca Jorge con esto, es muy fácil, solo despertar el morbo de una sociedad sobre estimulada en este tipo de sensaciones por los medios de comunicación actual, solo basta prender la televisión y ver los noticieros.

            A pesar de lo básico del relato de Baradit y de su búsqueda del morbo, este escrito para variar no está excepto de falacias como “Fue tan devastador que por su efecto murió gente en lugares tan alejados como Hawái y Japón” (p 36), Baradit se olvida de que el movimiento telúrico no afectó estos lugares, sino que fue el Tsunami. Si Jorge va a escribir como científico debería ser bastante claro al respecto.

15 comentarios:

  1. Mi estimado, ya leeré con más detenimiento este texto tuyo.
    Saludo una vez más tu esfuerzo por desenmascarar a este charlatán, ídolo con pies de barro.

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  2. Este texto lo entregare por etapas, pero para no ser atosigante con el susodicho personaje estoy preparando un texto sobre P.H. Lovecraft, que es una investigación sobre algunos mitos sobre su vida que me interesa dilucidar y dar pie para una discusión sobre su vida y obra

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  3. Querido amigo:
    siempre estoy dispuesto a aprovecharme de tus conocimientos. Ahora bien, como este blog es para disputar, y para aclarar mis propias dudas sobre este tópico te planteo una pregunta atinente: ¿efectivamente O'Higgins tuvo que ver con la muerte de Rodríguez o se trata de un mito? Y si no lo es ¿de dónde se habría podido originar tremendo bulo?
    Desde ya muchas gracias. Te advierto que pondré tu blog en los recomendados de mi propio blog. Paz!!!!!

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    1. Querido Ángel Redimido.
      Para aclarar tus dudas sobre el asesinato de Rodríguez, es importante ahondar en los problemas de la época, Rodríguez no un hombre pro familia Carrera que era la dueña literalmente de la mitad de Santiago, por tanto de la zona central, Manuel no estuvo de acuerdo con los "los de Concepción" y menos con O'Higgins, por ello hizo todo lo posible política y públicamente en contra de Bernardo. Cuando fueron fusilados los hermanos Carrera en Mendoza, apareció el primer quiebre con el grupo de O'Higgins y luego la muerte de Jose Miguel Carrera entonces el quiebre fue completo. Fue detenido y asesinado Manuel. Aquí esta el punto central Bernardo O'Higgins no firmo, ni dio la orden oral o escrita para el asesinato. Se piensa que fueron los subalternos de O'Higgins, algunos miembros de la logía Lautaro y otros no, las sospechas apuntan al secretario, un hombre fuerte dentro del grupo de O'Higgins (pero son meras sospechas). Después de la Muerte de Rodríguez, este tomo ribetes de heroé nacional por ser el primero en oponerse al gobierno de O'Higgins, luego en los liberales le dieron una connotación romántica cargandola de muchas acciones que en la práctica no se han podido probar, en la generación del 48' su fama aumento como símbolo de libertad. En el siglo XX los grupos de izquierda lo revindicaron como un revolucioario de tipo marxista, pero lo curioso también los nacionalistas extremos como Patria y Libertad, de ahí que el personaje se transformo en un mito, más que en una realidad.

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  4. Mi estimado Sardaukar, sólo un alcance: Creo firmemente que Ohiggins y San Martín estuvieron tras los asesinatos de los Hermanos Carrera en Mendoza, por las conexiones trasandinas de la Logia Lautarina. Para mí, José Miguel Carrera es uno de los más destacados luchadores por la Independencia, y en mi corazón siempre estará presente su frase frente al pelotón de fusilamiento: "Muero por la Libertad de América!!".
    Y con respecto al Húsar de la Muerte Manuel Rodríguez, hay demasiados indicios de que fue asesinado por órdenes de O´higgins. Y estas apreciaciones mías no tienen ninguna relación con lo que afirme o no Baladí.
    Saludos cordiales.

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  5. Querido Miguel.
    Como sabes no soy un defensor de Bernardo O'Higgins, pero me gusta ser riguroso en los temas de la historia. Las investigaciones de muchos historiadores apuntan a que por cuestiones personales, políticas y derechamente de poder O' Higgins habría dado la orden de asesinar a Manuel Rodríguez, pero estos mismos historiadores sostienen sus ideas en conjeturas más o menos bien construidas, pero que no han podido demostrar. Otro grupo expone que en la práctica la muerte de Manuel fue la confabulación de la Logía Lautaro, incluso el libro de la PDI "Manuel Rodríguez, mártir de la democracia", nos expone que existió una votación entre los miembros más destacado y que en la práctica no fue el teniente español Antonio Navarro cercano a ='Higgins, quien lo ejecuto sino que el argentino Rudecindo Alvarado miembro de la logía Lautaro y más cercano a San Martín, pero nuevamente es una conjetura, ya que los documentos son cartas entre los miembros de la logía lautaro que según el fiscal Buono-Cuore se puede suponer que estuvo tanto los motivos como la acción del asesinato, pero las pruebas no pasarían un juicio, ya que se basan en la suposición. Creo que Manuel era un problema para el gobierno de O'Higgins y por su puesto para la logía, pero quien dio la orden será a mi juicio un enigma eterno, creo que es muy justo decir que "por los datos que se tienen las sospechas recaen en".
    Con relación a la muerte de los hermanos Carrera y me refiero a Jose y Luis, creo que la logía los ejecuto para allanar el camino a O'Higgins en Santiago recuerda que la familia Carrera era todo poderosa en la zona central, junto con los Larrain. La muerte de José Miguel se encuadra dentro de esto mismo, la diferencia es que él si participo en una guerra civil, incluso las fuentes demuestran que fue uno de los principales instigadores y actores, por sus escritos en contra de la Logía Lautaro. Es siempre un placer discutir con historiadores y por su puesto comprendo tus apreciaciones que no son producto de una lectura somera, sino de una reflexión profunda del tema, te conozco como amas la historia al igual que yo.

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  6. "Manuel Rodríguez, mártir de la democracia"... interesante libro el que has citado. Habrá que tenerlo en cuenta.

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  7. Estimado Sardaukar, gracias por agregar mi blog a tus enlaces. Yo también he añadido tu interesante blog a mis links.
    Saludos.

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  8. Es una buena forma de expandir la otra versión de las cosas

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  9. Qué bueno que mencionas el proceso de independencia de Chile como algo que por un lado hicieron "los de Santiago" y por otro, "los de Concepción", algo que no se menciona mucho. Lo de sobre estimar la importancia de San Martín se sigue leyendo en blogs argentinos de historia; los más fanáticos tratan de mal agradecidos a los chilenos

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  10. Mi muy querido amigo Gabriel es un placer saber de ti nuevamente, supe que cruzaste las montañas de la locura y te fuiste a vivir a las orillas del reino de Dagón. Tienes toda la razón no solo en blog, sino que en muchos libros de historia argentinos casi piden que nos postremos y les agradezcamos su valiosa intervención. Creo que aun falta mucho por escarbar sobre la independencia de Chile querido amigo.

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    1. Jajajajajaja!!! Me alegra saber que eres quien creía que es...
      Un abrazo!

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  11. estimados amadores de la historia de la verdad por sobre el engaño ahi una cosa que no se dice aqui pero la dire es obvio que baradit no solo tiene la mala intencion por el hecho de ganar fama si no tambien como marxista quiere tergiversar la historia con el fin del nuevo orden marxista que ellos quieren uds saben que a ellos no les importa la verdad lo que importa es manipular a la gente y que muera el fervor nacionalista delas personas es como un dan brawn para los cristianos puros especuladores con malas intenciones fijense con las figuras de caligula y neron de otros historiadores marxistas o especuladores tergiversando la historia gracias o por ejemplo en otra area en historia de EEUU DECIR QUE ABRAHAM LINCOLN ERA HOMOSEXUAL POR DORMIR CON UN AMIGO CUANDO JOVEN CUANDO ESO ERA UNA COSTUMBRE EN ESA EPOCA Y ASI Y ASI GRACIAS

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  12. Discrepo, primero hay que leer y luego comentar.

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  13. Me impresiona que escribas apellidos sin mayúscula y "dan brawn", los nombres de emperadores con minúscula, que pasó? El fondo supera a la forma?

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