EN LAS ARENAS DE ARRAKIS

martes, 24 de enero de 2017

DESENMASCARANDO A JORGE BARADIT TERCERA PARTE Y FINAL

DESENMASCARANDO A  JORGE BARADIT
10 BUENAS RAZONES PARA NO LEER
HISTORIA SECRETA II

                  Esta será la última entrega sobre el seudo libro de historia:  HISTORIA SECRETA II, esperó que Jorge no se le ocurra escribir la tercera parte.



5.- Los Símbolos de Poder Chilenos

            En este capítulo resumen de varios libros diferentes, Jorge se enfrasca en una mezcla poco realista y muy imaginativa de varios artículos de la historia de Chile que el caprichosamente ha titulado “Los símbolos de poder chilenos”, como es un capitulo “pupuri”, deberemos desglosarlo bajo la misma lógica del autor, o sea por artículos.
            Empecemos con la piocha de Bernardo O’Higgins, que cada vez que se realiza el cambio de mando presidencial, los periodistas entregan la misma y latera historia de la piocha, que no es la que uso el prócer, sino que se inició la tradición en 1827, que cuando un presidente tiene un accidente con la piocha tendrá un duro y complicado gobierno (muy poco científico estas tradiciones para la mentalidad de Jorge), para terminar con que la piocha actual se perdió o fue robada el 11 de Septiembre de 1973. Esta historia que Baradit da por secreta en la práctica es la tonada de todos los cambio de mando, muy parecida a las historias periodísticas de Navidad, Viernes Santos y Dieciocho de septiembre. Solo tiene una novedad y es “Se le llama la piocha de O’Higgins, pero en los clásicos relatos de Gil de Castro el prócer aparece con una medalla completamente distinta” (p 89), para la mayor información de nuestro no - historiador, Gil de Castro o el “mulato” Gil es pintor y no cronista o escritor, por tanto debió decir: “se puede “apreciar”, “ver”, “observar” que el retrato realizado por Gil de Castro, la piocha de O’Higgins sería otra…”.


            El sable de O’Higgins es otro de los artículos que Jorge clasifica como de poder, el relato de este objeto se inicia con una exposición ficticia de la Batalla de Maipú, llena de sensacionalismo, pero también plagado de falsedades como “Había tensión y miedo en la población. Era el momento decisivo, el todo o nada no solo para Chile sino para todo el movimiento independentista latinoamericano.” (p 90), la afirmación realizada carece de todo sustento real, ya que la batalla de Maipú si bien es importante, es solo para la emancipación de Chile, una derrota de las fuerzas patriotas solo hubiere retrasado lo inevitable, ya que desde La Gran Colombia avanzaba la independencia a cargo de Simón Bolívar y el imperio español en América estaba derrumbándose completamente.
La historia del sable de O`Higgins continua después de otras afirmaciones temerarias y sin fundamento del autor, para terminar con que se perdió el día 11 de septiembre de 1973, cosa que ya se sabía producto de que la profesora y doctorada en historia Patricia Arancibia Clavel lo dice en una entrevista, que Pinochet se habría quedado con el sable, claro está que el dictador era un cleptómano empedernido, solo se debe concluir que la historia del sable es archiconocida.
El acta de Independencia es el tercer objeto denominado símbolo de poder, debo decir que en este punto mi buen amigo el profesor de filosofía y doctorado en esta disciplina Miguel Orellana me relato un día en su oficina de la facultad de Derecho de la Universidad de Chile la historia del acta de la independencia, junto con regalarme su libro “Allende, un alma en pena”, curiosamente Baradit realiza el mismo relato, colocando un tono más dramático y sangriento al tema como es costumbre en sus destemplados relatos, ya que nunca nos desea ahorrar los litros de sangre, pero es exactamente el mismo ¿será una copia burda la realizada por Baradit?  Es muy probable. 



Pero este apartado no está libre de falacias como las vertidas en relación al proceso emancipador “Había que derrotarlos antes o romper la fortificación pero O’Higgins fracasó en ambas” (p 94), nuestro especialista muy torpemente se refiere al hecho que después de la entrada victoriosa de O’Higgins a Santiago, este último no destruyo los restos de las fuerzas realistas que huían hacia el sur, pero como está bien documentado no fue O’Higgins sino San Martín el que tozudamente se negó a la persecución, pensando que los realistas estaban totalmente quebrados, pero los hechos le darían la razón a O’Higgins. Los errores continúan  cuando afirma “…en la intentona de 1814, cuando los patriotas fueron barridos por los refuerzos que llegaron de Perú…” (p 94), este es el episodio cuando los realistas derrotan a O’Higgins en Rancagua, para la mayor información todas las fuerzas realistas eran chilenas, si se puede decir así, de Chiloé, Valdivia, Talcahuano, Concepción, Chillán y los Ángeles (claro esta algunos oficiales eran del Perú), por tanto de que refuerzos habla Jorge.
El relato termina como los anteriores, el día 11 de septiembre de 1973, la Moneda tomada por los militares y posteriormente la destrucción del acta de la Independencia en manos de un militar estúpido, historia que mi buen amigo Miguel Orellana relata magníficamente en su libro, mucho mejor que Baradit, sobre todo que él conoció en persona a la “Payita”, por tanto es fuente de primera mano.
El Diario de José Miguel Carrera, se coloca como símbolo de poder, no sabía que ese diario tenía tal categoría, siempre pensé que era un documento histórico y patrimonio de la república de Chile, pero nuestro historiador,  hombre muy sabio y versado en estas materias así lo afirma. La historia del Diario es un robo realizado por Pinochet y ampliamente informado a partir de unos documentales salidos en diversos diarios, sobre todo “El Ciudadano”, posteriormente aparece en el libro "La Secreta Vida Literaria de Augusto Pinochet"
La bandera es el últimos de estos símbolos de poder, que como buen ocultista y vidente Baradit no desea dejar pasar la oportunidad para entregar una serie de afirmaciones sobre los elementos mágicos y secretos de la bandera, luego se dedica a aburrirnos relatándonos lo que apareció en la prensa nacional muchas veces y en amplios documentales, que es el robo del emblema nacional del museo Histórico Nacional y como se devolvió al estado por parte del grupo que lo sustrajo.


Para finalizar el capítulo, termina con una reflexión moral, muy sentimental, casi para llorar, sobre la perdida de los símbolos y la democracia el día 11 de septiembre de 1973, muy de teleserie, cómo si todos los chilenos no sintiéramos los tristes sucesos del 11 y sus posteriores repercusiones.






6.- ¿Quién es el niño del cerro El Plomo?

            Hace algunos años en el canal nacional dieron un amplio reportaje sobre la momia del cerro El Plomo, documental realmente muy bueno y pormenorizado que después de leer el texto de Jorge Baradit, sorpresa es idéntico, solo faltaba la voz en off, será que nuestro Diseñador no leyó los libros expuesto en su pobre bibliografía y solo se dedicó alegremente a relatar lo ya fue expuesto en televisión, esta sería una pregunta valida.
Pero fuera de la copia un poco y solo un poco descarada, Jorge nuevamente nos nubla nuestro juicio con una serie de torpes afirmaciones como “el rey del Tahuantisuyu” (p 107), será que Baradit quiso decir INCA o INTI, luego ridículamente dice “el Imperio inca se efectuaban intervenciones quirúrgicas craneales exitosas” (p 107), cuando los artículos de la universidad de San Marcos y Pontificia Católica de Perú dicen que si bien existieron esas operaciones craneales “NADA HACE SUPONER QUE TUVIERON ÉXITO”, pero no se aburran, Jorge aún tiene más divagaciones que decirnos como “ La América precolombina no era el páramo prehistórico lleno de salvajes que nos han querido enseñar” (p 108), parece que definitivamente nuestro investigador estudio en el peor colegio de Chile, ya que los planes y programas de estudio, siempre han dado la imagen nacionalista y anti española de los aborígenes de América, la visión casi romántica de poderosos imperios y culturas autóctonas luchando en contra de la conquista. Claro que después esta visión cambia por la “racista”, cuando estos aborígenes se enfrentan a las nuevas republicas, por tanto en las clases de historia desde el principio de nuestra educación siempre se presentó a la América Precolombina como un páramo civilizado e independiente, la única idea era lo idílico que era la vida indígena en general.

Grete Mostny y el Niño del Cerro El Plomo (1954)

Analizando más en profundidad el capítulo, este está construido en dos temporalidades la primera es la historia novelada del niño inca y la segunda es otra historia novelada pero de cómo se encontró la momia del niño, ambas son ficción, como dije la primera una burda copia del documental del canal nacional y la segunda sobre los hombres que encontraron al niño, ya que yo tuve el placer de conocer a una de las descendientes de estos intrépidos pirquineros y arrieros, el relato de ella es diferente al de Jorge  “la miseria le carcomía el estómago…” (p 108), hombre pobre pero de esfuerzo que por casualidad lo encontró, aun cuando ya se tenía noticias del niño entre los arrieros y que lejos de ser una especie de timador como lo presenta Baradit, era en realidad un hombre que deseaba ayudar a su familia, como también lo dice Greta Mosney en su artículo sobre el niño del Cerro El Plomo.
Para terminar, nuevamente toma prestada otra noticia para construir el final de su excitante relato y esta es que Santiago era una ciudad prexistente a la llegada de Pedro de Valdivia y por tanto de origen Inca, claro está que Jorge sin mucho miramiento por la ciencia de la historia da por hecho esta teoría (porque aún es una teoría) y para dar vida a su ficción nos señala las rutas existentes de los incas en la ciudad de Santiago, cuando aún esto no se ha podido establecer plenamente.
Para terminar, nuevamente nos da un discurso moral, aun cuando él no ha tenido ningún escrúpulo en mentirle al lector sobre su fanfarrón relato.


7.- La Primera Guerra Mundial también se peleó en Chile        
    
    Adivinen, Jorge nuevamente nos realizara un relato tremendamente conocido, los combates ocurridos en tierra chilena durante la Primera Guerra Mundial que se libraron en 1914. Se produjeron dos combates entre la escuadra germana del Pacifico y la armada inglesa, el primer episodio se dio en Coronel y el segundo en Juan Fernández. Digo esto porque desde 1914 o sea pocos días después del combate los diarios iniciaron reportajes sobre el tema. En la década de los 80’ el Mercurio comenzó a publicar pequeños extractos de noticias históricas denominadas: “Hace 100 años” y “Hace 50 años”, en las cuales se mencionó el hecho, el mismo diario realizo varias entrevistas a antiguos pobladores del archipiélago, tanto el canal de la Universidad Católica de Chile como Televisión Nacional de Chile realizaron sendos e importantes documentales del hecho, incluso canales internacionales lo han realizado. La literatura sobre el tema es bastante abundante, de ahí nos viene la pregunta de dónde saco Baradit para decir que era “Historia Secreta”, incluso se encuentra en los planes y programas del ministerio de educación, sí Jorge se debe enseñar en los colegios.

SMS Dresden

El capítulo empieza con una escalofriante serie de afirmaciones de ficción casi irreproducibles por respeto al lector como “A principios del siglo XX, Chile seguía siendo la tierra incógnita en el último extremo del planeta” (p 121), es muy cierto que Chile no es la ruta turística más cotizada o el centro de la tierra, pero desde el descubrimiento del estrecho de Magallanes, Chile aparece en los mapas de ruta, físicos y políticos del mundo, en el siglo XIX es tierra que atrae a expediciones científicas como la realizada por Fritz Roy (venía el naturalista Charles Darwin), comerciales como las compañías inglesas del salitre o por aventureros, el puerto de Valparaíso es universalmente conocido (aparece descrito en bitácoras, libros de historia y en novelas), incluso Chile aparece en novelas de aventura mencionado como por ejemplo “Los Hijos del Capitán Grand” de Julio Verne. Por tanto, porque estúpidamente Baradit hace un esfuerzo para hacer creer al lector que Chile era desconocido. Las únicas tierras desconocidas a principios del siglo XX era la Antártica y el Ártico, como está ampliamente documentado.
El resto del relato es simplemente una copia de los documentales televisivos pero novelados al gusto de Jorge Baradit, con los litros de sangre y con invenciones desgarradoras, se sugiere ver estos reportajes.

8.- La Niña de Portales

            En la década del 30’ el escritor y periodista Enrique Bunster público su libro “Chilenos en California” como parte de sus  "miniatura histórica" o libro de anécdotas de historia, en el capítulo “Portales su vida amorosa a través de sus correspondencia epistolar”, se refiere a Diego Portales y su joven amante Constanza Nordenflychr, es uno de los relatos más completos y bien documentados sobre esta relación ilícita, aún más el autor hace una extensa relación de la vida disipada e inmoral de Portales, no guardando ningún detalle. Se debe hacer mención que la figura de  Diego Portales ya había sido tenuemente expuesta e incluso juzgada desde el punto de vista político y moral  en la obras de Diego Barros Arana, Historia General de Chile, José Victorino Lastaría “Juicio ciudadano” y Francisco Encina “Historia General de Chile”, además de las críticas de Francisco Bilbao y Benjamín Vicuña Mackenna, por tanto no es una novedad el tema en cuestión.



            La relación de Constanza y Diego fue argumento para una serie de novelas de muy buena calidad literaria como lo son: la escrita por Magdalena Petit “Don Diego Portales” publicada en 1937, con una muy buena crítica;  en el año 2001 Marta Blanco edita “La emperrada” en donde se realiza una dura crítica a la actitud inmoral de Portales y su relación con la quinceañera Constanza, finalmente en el 2005 se publica la novela “Constanza de Nordenflycht. La querida de Portales”, escrita por Eugenio Rodríguez, obra que tiene como argumento central un descarnado relato de las actitudes inmorales de Portales, debo aclara que las tres son novelas por lo tanto son una FICCIÓN, independiente de esto, mucha de las cosas expuestas en ellas se basan en hechos históricamente reales, el problema es que Jorge da por supuesto estas ficciones, al parecer en sus más mínimos detalles.   En la pobre bibliografía sobre este tema, hace mención a la obra de Eugenio Rodríguez, y si el lector se toma la molestia en revisar la novela de este último podrá ver que Jorge solo se dedica a copiar descaradamente el relato, más aun perdiendo toda perspectiva da por sentado las ficciones novelescas propias del libro, como habíamos expuesto más arriba, de hecho se recomienda al lector comparar ambos relatos y se podrán dar cuenta de esto.
Fuera de las novela antes expuesta, Baradit no hace mención a ningún libro de historia concretamente de Diego Portales más que a las reseñas de “Memoria Histórica”, de ahí los errores garrafales  que comete como decir que: “La joven es hija de una familia poderosa en un Santiago diminuto…” (p 136) en este punto los biógrafos de Portales están de acuerdo que la joven Constanza pertenecía a las poderosas familias burguesas – comerciantes de Lima, Diego la conoce en esta ciudad y ella locamente enamorada de Portales decide seguirlo a Santiago, hospedándose en casa de su tía en un principio, para luego quedarse en una casa del centro donde esperaba a su amante.
            Otro episodio de la oscura vida de Portales, es cuando queda viudo de su esposa y prima, lo que lo sumerge en el dolor a tal punto que ingresa en una orden de monjes, se retira después de un tiempo y se da a la vida licenciosa con prostitutas y amantes. Se dedica a los negocios como un deber familiar más que como algo propio de su personalidad, por ello le va tan mal en cada empresa que realiza y no como dice Jorge “Había sumergido su dolor en los negocios y, aunque afuera…” (p 137).


            Baradit sigue con sus copias descaradas cuando desarrolla pobremente el problema del periodo de los Ensayos Constitucionales, ya que las tesis de Gabriel Salazar y Julio Pinto salen a la palestra pero bien tergiversadas y someramente tratadas. Cuando hace referencia a la Constitución Liberal de 1828 expone que esta daba autonomía a las regiones, regiones que no existían en la época si no que eran provincias un concepto administrativo muy diferente, pero lo peligroso de este punto es que Baradit alegremente confunde las “Leyes Federales” de 1826 con la Constitución Liberal de 1828. Luego en otra temeraria afirmación nos expone la protección a la empresa nacional, lo que se debe traducir como la defensa de la minería y el comercio, porque en Chile no había empresas e industrias en esta época, pero esa protección era limitada ya que la Constitución Liberal estaba bajo la egida del pensamiento liberal – comercial o sea la libertad para los negocios y la libre competencia. Para terminar dice que la Constitución Liberal deseaba eclipsar el poder de las familias más poderosas de Chile, en ese punto solo tiene razón a medias debido a que el voto universal no necesariamente le quitaría poder a las familias más fuertes de Chile, le recuerdo al señor Baradit que por más de 100 años el cohecho, la compra de votos y las votaciones torcidas fue la tónica de nuestra democracia decimonónica. El verdadero problema para la elite conservadora – comercial de la constitución de 1828 radicaba en el anticlericalismo declarado del estado y el concepto de educación universal  a manos del Estado, pero Jorge no hace mención a estos puntos que eran la verdadera clave del pensamiento liberal del siglo XIX como queda establecida en las cartas y memorias de José Joaquín de la Mora, creador y fundador del liceo de Chile e ideólogo de la Constitución Liberal.
            La elite política – comercial de Chile no deseaban una monarquía como ridículamente afirma Baradit o si no hubieran apoyado al único verdadero bando conservador de Chile, “los realistas”. La diferencia entre los “Conservadores” y los “Liberales” eran propuestas de voto universal y políticas hacia la Iglesia, en materias económicas estaban muy de acuerdo ambos grupos. Finalmente las aseveraciones terminan cuando según Baradit esta aristocracia confabuladora se unió a los militares haciendo un paralelo a los hechos del año 1973, pero le recuerdo al señor Baradit que los militares se dividían entre los diversos grupos políticos de la época, o sea había militares conservadores y liberales, de hecho por eso hay una guerra civil en 1830, por que las fuerzas armadas están divididas, incluso hay más liberales en estas que Conservadores entre los oficiales, leer “Portales un juicio ciudadano de Gabriel Salazar”.



            Jorge sigue con torpes afirmaciones al referirse a la educación de Constanza  “No tenemos ningún registro escrito de Constanza quizás ni siquiera sabía escribir…” (p 139) pero si nuestro no – historiador hubiese leído recuerdos del pasado de Rosales o Historia de la educación, incluso Martin Rivas, sabría que las jóvenes se les educaba en la escritura, lectura, las cuatro operaciones básicas en matemática, música, bordar, pintar y hablar francés, por tanto que no exista registro conocido escritos de Constanza, no nos puede hacer suponer tamaña idiotez. Además las Cartas de Portales nos hacen suponer claramente que algunas fueron escritas como respuesta a otra, me refiero a las de Portales hacia Constanza.
            Jorge deseoso de realizar una total similitud entre el gobierno Conservador de 1829 – 1860 y la Dictadura Militar de 1973 - 1988, no escatima palabras para que los hechos calcen aun cuando no sea así. Esta idea loca de hacer que dos períodos de nuestras historia sean iguales, por desgracia para nuestro Diseñador  fue de la Dictadura de Pinochet,  cuando ésta  relacionaba el ideal de orden “portaliano” con el “Golpe de Estado” y el gobierno cívico - militar posterior, pero como muy bien lo expone el profesor Villalobos en “Portales una falsificación histórica”, ambas épocas y gobiernos estaban muy distantes, y el gobierno militar solo se dedicó a “Falsear a Portales” a crear una verdadera caricatura de esté, como lo hizo también con la persona de Bernardo O’Higgins Riquelme, así como lo hace también Jorge Baradit con la historia de Chile. Como muestra un botón “…se integraron leyes de amarre para impedir su modificación. ¿Les  suena parecido a algo? (p 142), si Jorge supiera algo de historia de la época, se daría cuenta que en aquella período o gobiernos  (en el siglo XIX), se realizaban ese tipo de leyes, por ejemplo la Constitución Liberal de 1828 que Baradit ensalza y defiende sin conocerla tenía una serie de cláusulas de “amarre”, como la imposibilidad de reformarla por diez años, es eso democrático o propio del liberalismo político que tanto parece defender nuestro Diseñador o es más cercano a un ideal de dictadura.
            Para terminar con su pobre exposición nuestro investigador hace una referencia sangrienta muy de su gusto retorcido,  cercano a la esquizofrenia al decir “ …escupiendo dientes y trozos de su lengua” (p 146), al referirse al fusilamiento del cual  solo sabemos lo que sucedió por los testigos que en ningún momento hacen estas referencias, Jorge espera que este tipo de descripciones suba los niveles de interés por la historia por parte de los niños, contraviniendo las ideas a la no violencia y tolerancia que prima en nuestra política educacional hoy en día. Para terminar y como guinda del pastel dice que “… el hombre (Portales) del cuadro en La Moneda, en billetes, libros y estampillas, es otro” (p 146), en realidad esto tampoco es completamente cierto, es verídico que no existía un retrato de Portales antes de su muerte, por ello se realizó uno después de su asesinato tomando como modelo el cadáver embalsamado y mejorando los detalles a partir de las descripciones de los amigos y su hermano, por tanto no es cierto que es el hermano de Diego que está en todas partes.

9.- El Estado Chileno Autorizó Zoológicos Humanos

            Los zoológicos humanos y las políticas genocidas en contra de los indígenas que vivían en los territorios de nuestra república,  es un triste y vergonzoso  episodio de la historia nacional, que el estado de Chile debe no solo reconocer públicamente, sino que realizar al igual que el estado de Alemania Federal una demostración pública del hecho, las reparaciones correspondientes y diversos memoriales a las víctimas de esa idea enferma de “Progreso y Ciencia” que existió en el siglo XIX y primera mitad del XX que el autor de Historia Secreta de Chile I y II aplaude cada vez que puede. Jorge tuvo una espléndida oportunidad de escribir un gran capitulo, tomando su talento para ello, pero como siempre nos defraudo con un relato copiado burdamente de la obra de teatro “El Último Haim” que se le sugiere al lector observarla y luego comparar el relato de Jorge.


            En este capítulo nuevamente los errores más groseros hacen su aparición como decir que los Selknam eran canoeros, cuando en la práctica eran cazadores recolectores, que está demostrado que ni siquiera sabían nadar y construir botes. El segundo punto era tildar de campo de Concentración la misión de los Salesianos de Isla Dawson, los religiosos en un auténtico deseo de ayudar a selknam y yamanes diseñaron este lugar para “educar, culturizar y hacer de los indígenas personas industriosas”, como se comprendía a fines del siglo XIX y principio del XX, pero los indígenas murieron por las enfermedades del hombre blanco, un historiador del siglo XXI sabe que las acciones de los salesianos no fueron las adecuadas, pero con los conocimientos de casi 100 años, por tanto no se puede acusar a estos religiosos de carceleros de un campo de concentración, ya que sería un insulto a los millones de personas que murieron en los campos de concentración de Alemania y la Unión Soviética y a una congregación que de buena fe deseo ayudar y que gracias a su esfuerzo hoy podemos conocer parte de la historia de estas culturas literalmente destruidas por obra y gracia de la intolerancia de los tolerantes Señores de la Ciencia del siglo XIX . Para concluir y ya que Baradit se cree el paladín de la defensa de los Derechos Humanos, en que momento criticara las acciones deplorables de régimen que hoy y no hace 100 años violan, torturan y reprimen impunemente a sus ciudadanos y de otros países, como la república Popular China, Corea del Norte, los Estados Unidos, Cuba entre otros tantos, incluso como descendiente de “palestino” aun no escucho nada sobre Israel y su política en los territorios ocupados, o es que solo Baradit acusa a curas, religiosos católicos porque es fácil y está de moda o teme a la crítica por parte de sus amigos “socialistas de salón”, esos renovados revolucionarios que predican los derechos humanos en Chile, pero no ven nada en el exterior en donde sus amigos empresarios están involucrados o en los territorios mapuches que están virtualmente sometidos a un régimen militar por los “democráticos” y orquestadamente acusados de terrorismo e incendiarios para anular sus derechos.  

10.- Pinochet No fue el líder del Golpe.

            Por fin hemos llegado al último capítulo de esta mala saga baradiniana, esta historia – ficción, que deberíamos decir mejor dicho, solo ficción.


            Este último capítulo se inicia con una afirmación fuerte: “ Pinochet no fue el líder del golpe”, esta hubiese sido una gran tesis hace unos treinta o veinte años atrás, cuando las fuentes recién estaban apareciendo, cuando muchos involucrados en la conspiración del 11 de septiembre estaban publicando sus “Memorias” como el ex – almirante  José Toribio Merino Castro quien después de su retiro público en 1998 sus memorias titulada “Bitácora de un Almirante” en donde queda bien claro que él junto a los miembros de la aviación fueron los que planificaron el golpe de estado y que Pinochet entro más tarde, o sea al final en el complot.  En esta misma línea podemos encontrar los ensayos y libros de Henry Kissinger que tangencialmente trata el tema del golpe de estado en Chile y el involucramiento del gobierno norteamericano.
            Hablar de que Pinochet no fue el padre del golpe de Estado es tierra conocida completamente, de sus manías y robos  también sabemos muchas cosas gracias a importantes investigaciones periodísticas e históricas, como la realizada por Juan Cristobal Peña en su obra "La secreta vida literaria de Augusto Pinochet", donde deja demostrado que era un plagiador profesional, que tenía una intelectualidad más bien mediocre y que coleccionaba libros compulsivamente, que los “libros se los escribieron” y que las bibliografías de estos libros son más bien escuetas (te resulta conocido) y pobres. Que su personalidad era de un hombre cauteloso, que marcaba el paso como queda más que bien graficado en el libro de Alejandra Matus “Doña Lucia”, en la cual rebela muy bien la personalidad controvertida de Pinochet. Por tanto la historia que nos cuenta Jorge Baradit del golpe del 11 de Septiembre de 1973 y de la personalidad de Augusto Pinochet es más bien “Una Historia muy conocida”, para variar nuestro Diseñador llego tarde para sorprendernos con algún secreto.


            Pero si bien el capítulo no nos entrega nada nuevo, ni siquiera un pequeño detalle novedoso, no está excepto de falacias y mentiras como lo expuesto en “…versión en castellano de la marcha nazi <<Ich hatt eine kameraden>>” (p 175), ya que esta marcha en primer lugar se llama “Der gute Kamerad”  el buen camarada, para luego ser conocida como “yo tenía un camarada”, fue escrita por el poeta y escritor romántico alemán  Ludwig Uhland en 1809, en 1825, el compositor y músico alemán Friedrich Silcher, le compuso la música. El ejército imperial la adopto como marcha después de la formación del Imperio Germano en 1862, por tanto que tiene de “NAZI” esta marcha. Cuando además los ejércitos de Bolivia, Chile, Colombia y Paraguay la han adaptado como parte de su repertorio musical - militar, además de sonar en las marchas realizadas por el “democrático” ejercito de Alemania Federal y la república de Austria, se puede ver la mala intención de Jorge de mentir sobre este punto para crear la sensación que Pinochet era un “NAZI”, cosa que sería demasiado para una intelectualidad tan mediocre como la tenía “El TATA”.
           
Conclusión

            Como ha quedado demostrado en este nuevo análisis del libro Historia Secreta de Chile II, Jorge no nos entrega ninguna historia secreta, más bien nos entrega resúmenes y copias de otros libros bien documentados, lo nuevo es que nos coloca una bibliografía con más libros que en su texto anterior de Historia Secreta de Chile parte uno, en donde lo único que encontramos son páginas de internet, ahora que nos entrega la bibliografía los historiadores de verdad y profesores de historia podemos verificar la información y darnos cuenta cabalmente de la dimensión simplona, tergiversaciones y copias descaradas que realiza el autor, por eso es nuestra obligación denunciar tanto públicamente como en las aulas a este hombre que al igual que la dictadura de Pinochet desea crear una niebla sobre la verdadera historia y sobre los problemas actuales para incapacitar el espíritu crítico propio de la Historia, y me refiero a los problemas actuales de nuestra sociedad y país. Se debe desenmascarar a estos charlatanes seudo intelectuales que con sus miradas y rostros de hombres sabios embrutecen al pueblo con sus estupideces, que no hemos tenido suficientes complot y farándula en los últimos 30 años de nuestra historia democrática, para desear más.      


    

12 comentarios:

  1. Hace un tiempo se me ocurrió leer Synco, pues la premisa era genial: el proyecto tecnológico de la UP truncado por el Golpe; además que vi circular en internet el tráiler de una película en proyecto, y que en NADA hacía presuponer la faceta ocultista del libro original. Entre paréntesis, no sé en qué va lo del proyecto de la película Synco, pero les digo que por el tráiler, al menos se veía interesante.
    Tras decepcionarme con leer Synco, me quedó esa idea que tal vez Baradit crea que la realidad es sólo una construcción de la propia mente. No sé qué hace alguien así escribiendo de historia, a menos que exista una teoría en concordancia con la fe en que la realidad es construcción mental, y que yo desconozco.
    Volviendo al tráiler de Synco, me acordé de El Resplandor de Kubrick y su original literario; quienes conocen ambas obras, piensan que es mejor la película.
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gabriel preguntando por ahí me entere que el trailer en realidad no es de la película en sí, sino una forma de lograr auspiciadores para un futuro largometraje, sea lo que esta en youtube es la presentación del proyecto, Baradit logro embarcar algunos actores y otro personajes, pero no se como le ha ido con las latas que requiere, por que es muy malo el trailer para a traer un buen director y otras cosas que se requieren en para la película.

      Eliminar
  2. Hola Gabriel
    Yo no he leído el libro Synco, aun que algunos amigos me habían referido que era una buena novela, es interesante tu comentario porque me rompe esa idea que yo tenía un poco preconcebida quera un buen libro. No Gabriel no existe ninguna escuela historiográfica que parta de esa primicia, aun que si ñas hay filosóficas - linguistica, pero viendo el nivel intelectual de Jorgito dudo mucho que sepa algo de ellas. Voy a mirar el trailer, pero tienes toda la razón yo leí El Resplandor de King y puedo decir que la película le da una 1000 patadas o más al pobre libro

    ResponderEliminar
  3. Espero que Baradit no vuelva a escribir,para que no gastes más tiempo en él.

    Ya que un día escribiste una reseña homenaje a un historiador, ¿por qué no dedicar una columna a Grete Mostny?. siempre me ha sorprendido la manera en que se adelantó con sus hipótesis a líneas de pensamiento e investigación que hoy son sólidas y es constantemente citada por otros autores.

    Sobre el tema de las culturas precolombinas, cada vez hay más sorpresas, desde hace unos años se ha estado documentando que las figuras decorativas de los textiles, son en realidad un código de tipo pictográfico, pero que al contrario de otras culturas, no se plasmaba sobre roca o fibras, sino en la vestimenta. Me hace pensar que cada persona se convertía en un mensaje viviente.
    Un arqueólogo peruano afirma que se tardarían al menos 150 años en descifrar los pictogramas incáicos. En el caso de los mapuche los símbolos están descifrados individualmente, pero no está claro de qué forma se articulan como un mensaje.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. http://www.forosperu.net/temas/la-escritura-y-los-incas-nuevos-estudios.864352/

      Eliminar
    2. Hola Rodrigo
      Creó que tu petición no se hará realidad debido a que los libros Historia Secreta I y II están dentro de lo más vendidos de este verano, eso estimula a nuestro investigador a seguir por la senda de la charlanatería, ahora pasando a cosas serias, yo también en he quedado impactado con las últimas investigaciones sobre las culturas precolombinas sobre todo en el Perú, creo que bien vale una buena exposición de esos interesantes temas.
      Con relación a la Grete mi primera excursión en su trabajo fue durante mis años universitarios, tuve que leer un libro y un artículo de ella, el primero era sobre las "poblaciones autoctonas de Chile" y a teoría que ella expuso sobre el poblamiento Chileno, era una mujer brillante el la había conocido en persona y creo que mi profesor de etnohistoria de América estaba un poco enamorado de ella en el buen sentido de la palabra, me refiero a su intelectualidad, preparare un texto sobre ella
      Gracias por la página es muy interesante

      Eliminar
  4. Mi estimado, hace rato que Baladí anunció su trilogía... así que habrá una nefasta tercera entrega. Yo me leí (pese a tus advertencias) el libro I y la mitad del tomo II. Como entretención y divertimiento, pura imaginación, pasable, pero como obras de difusión histórica, un asco. Y además su prosa es lamentable.
    Agrego que Alvaro Gongora le dio como caja a estas fabulas de Baradit. No simpatizo ni en lo más mínimo con este Gongora, pero es muy interesante como destroza en pocos párrafos a Baradit. Te copio el enlace
    http://www.elmercurio.com/blogs/2016/08/11/44110/Historia-secreta-de-Chile-pura-invencion.aspx

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Miguel

      Como pudiste apreciar en carne propia, es un veradero asco su texto, el otro día paseando por youtube, observe que Jorguito estuvo en Mentiras Verdadera, que era más mentiras que verdades por una larga temporada, y pude verlo en acción, fanfarron, vendedor de pomadas y con un discurso intelectualoide feroz dando "cátedras de historia" con el periodista más ignorante que él y sorprendiéndose de todas las burradas y este decía, ya que contaba las mismas ridiculeces de los libros. Te agradezco el enlace y lo voy a leer

      Eliminar
    2. He leído el texto de Góngora y lo destruye, pero más me causo impacto el hecho que personas que "dicen ser alumnos, profesores e historiadores" lo defiendan, aun cuando de aquello no estoy seguro, me refiero a que realmente sean profesionales de la historia con argumentos tan simplones como que es entretenido, no lo puedo creer.

      Eliminar
  5. Asi es mi estimado, los comentarios de la barra brava de este payaso a sueldo son lo peor... internet aguanta todo.

    ResponderEliminar
  6. Leí el artículo de Góngora. Y me llama la atención los argumentos de los defensores de Baradit, todos del tipo "la historia oficial nos miente y por fin alguien saca a la luz la verdad que tanto ocultaron". A mí me parece que hay algo más profundo, y es que las disciplinas del conocimiento (la ciencia, la historia, etc.) están sufriendo el mismo desprestigio que la política o la religión, porque son "institución". Como se desconfía de las instituciones, se cree más a cualquier hijo de vecino que a un experto...

    ResponderEliminar